Andrés Manuel y Calderón: la coincidencia
Era difícil esperar que algo así sucedería, pero sucedió. Finalmente Andrés Manuel y Felipe Calderón han coincidido, y el tema no es otro que la llamada al voto.
En México se celebraran elecciones este 5 de Julio, y en juego está principalmente la renovación de la cámara de diputados. Ante el hartazgo de la sociedad frente a los partidos políticos y sus prácticas marrulleras, mafiosas y que ven por ellos mismos antes de ver por el país, por lo visto ha ido ganando terreno la propuesta del voto nulo. O esa al menos es la conclusión lógica que podríamos obtener al ver que estos personajes finalmente se han puesto de acuerdo en algo y además coinciden en los esfuerzos con aquellos mensajes con que desesperadamente el IFE nos bombardea a diario.
A su modo y por su lado, palabras más palabras menos, cada uno lo ha expresado así:
Andrés Manuel: No votar es hacerle el juego a la derecha y a quienes han perjudicado al país. Hay que salir a votar.
Felipe Calderón: Los partidos políticos sanos comienzan con cuidadanos responsables que se involucran en la política, comenzando con las elecciones.
IFE: Anular el voto contradice la democracia.
La frase del IFE es notoria y debería ser recordada por siempre como muestra perfecta de incontinencia mental y contradicción nacida de la deseperación.
A cada uno por supuesto, es posible hacerles objeciones por separado y refutar su pobre argumento. Sin embargo, ojalá baste este pequeño párrafo para dejar clara la idea:
No señores. Aunque la Democracia es un sistema imperfecto y habría que reformarle bastante para tranformarlo en viable, ahora que la sociedad decide participar a su modo, con las reglas que ustedes mismos han diseñado, se quejan. Y la queja nace de percibir que tienen razón quienes, hartos de lo de siempre, ven con tristeza que no se avanza hacia ningún lado, pues quienes son jueces (los partidos) son tambien parte y han decidido que, antes que el bienestar general está el bienestar particular (entiéndase el de ellos mismos), y por tanto actúan en consecuencia (los partidos), teniendo como resultado que cualquier discusión y/o propuesta encaminada a mejorar este sistema y que vaya en contra de sus intereses, será bloqueada, difamados sus autores y finalmente olvidada echando tierra sobre el asunto, la manera institucionalizada por ustedes en este país para resolver las cosas.
Un ejemplo: la propuesta de reducir a 400 el oneroso número (y pesada carga) de 500 diputados de que hasta hoy se compone la cámara . Esta propuesta, aunque está sobradamente justificada, jamás va a ser aprobada mientras siga siendo la misma cámara quien la vote y apruebe, pues hacerlo va en contra de los intereses particulares de los partidos quienes se guardarán muy bien de atentar contra ellos. ¿Es posible un cambio cuando las cosas funcionan de esa manera?. Si, pero no con las reglas que los partidos políticos, los grandes beneficiarios de este sistema, pretenden que sigamos.
¿Es esto lo que debemos defender y preocuparnos por mantener? ¡Ja! Vaya gracia. Como chiste cruel es muy malo. Proponen que los ciudadanos deben interesarse en participar para poder tener un sistema político eficiente (o después no se queje, parece ser la conclusión lógica a esa propuesta), pues de lo contrario el cambio jamás podrá darse.
¿Y si fuese al revés? ¿Porque no empezamos por los partidos? Que realmente demuestren que les interesa algo aparte de ellos mismos, y les garantizo que la participación ciudadana será una consecuencia automática.
¿Que no votar es hacerle el juego a una ideología en particular? ¡Y que más dá! ¿Acaso melón es mejor que sandía? ¿No es acaso la contraoferta que se defiende parte del mismo sistema? Claro que si, y sus intereses no son muy diferentes a los de los demás: mi sobrevivencia primero y después veremos.
¿Anular el voto contradice la democracia? Además de provocarme risa como primera impresión, como segunda me alarma y preocupa. Si esto último lo declaran como una preocupación legítima los del IFE, me deja preocupado la miopía de quien así lo expresó. En la democracia no hay correcto ni incorrecto, hay participación. Punto. En base a esa participación se toman desiciones. Punto.
¿Algo tan simple requiere tantas vueltas? O son cínicos declarando lo que declararon, o son incopetentes redomados, y en ambos casos son peligrosos. ¡Un peligro para México! diría la derecha manipuladora.
No hay vuelta de hoja ni matiz que valga: el voto nulo es una decisión más que válida y moral para expresar una opinión: Estamos hartos de este sistema simulado y estos partidos. En tanto no hagan algo al respecto (comenzar a cambiar y actuar como verdaderas agrupaciones políticas), no esperen interés por participar de nuestra parte.
Pero no interesarse en participar no significa que hay indolencia en la población.
Al contrario, si el voto nulo es lo suficientemente importante como para pesar en el conteo (mayor al 5%), significa que la sociedad está más politizada que hace algunos años, está más despierta y no está dispuesta a seguir aceptando sin más lo que los partidos políticos deciden que está bien.








